Golden Love se compra muchas veces para otra persona. Un aniversario. Un cumpleaños. Un día en el que aparecer con las manos vacías no vale. También pasa al revés: hay quien se la regala a sí misma después de una semana larga.
Son piezas bastante distintas entre sí, lo que ayuda cuando la fecha ya está encima. Aguanta una comida familiar, una boda de tarde y un jersey de enero. Con los años uno aprende a distinguir lo que se compra para uno mismo de lo que se compra para alguien. Esto suele ser lo segundo.