Hemos visto muchos regalos de grupo: alguien abre la conversación, cada uno pone lo que puede y la decisión final acaba recayendo en la persona que se atreve a elegir. Dawson funciona bien ahí, porque es un reloj que gusta sin discusión y que no deja a nadie con la sensación de haber pagado por algo raro.
En esta colección, la cosa no se alarga veinte capturas de pantalla. Y si alguien del grupo tiene una duda, que la pregunte antes de la compra, que es cuando la respuesta sirve de algo.