Una insignia se lleva a la vista, y de ahí viene el nombre. Badge reúne relojes de Guess que no intentan pasar inadvertidos cuando uno levanta el brazo para mirar la hora.
Le encaja a quien prefiere que hable antes el reloj que él, y también a quien se cansa pronto de dar vueltas: aquí la decisión se toma mirando, no comparando. Y detrás de cada pedido hay alguien siguiéndolo hasta el final.