Annette se mira con calma: aquí no hay que descartar durante media tarde, los modelos se comparan uno al lado del otro y se decide.
Un reloj de nombre propio se lleva distinto a uno de referencia numérica; se acaba diciendo «el Annette» y ya está dicho todo. Dentro de la relojería de Guess, esta línea sostiene ese carácter sin depender de lo que se lleve cada temporada. Nuestro oficio se nota menos en lo que vendemos que en lo que preguntamos antes de recomendar: cuándo lo vas a llevar, con qué, y cuánto te importa que se note.