Crystal Love es de las colecciones que se buscan por el nombre: alguien se ha quedado con esas dos palabras y llega hasta aquí a ver qué hay detrás. Sus piezas se recorren enteras en un rato y no hay que descartar a ciegas.
Nos ahorramos el discurso largo: es una línea corta, con una idea muy marcada y muy fiel al romanticismo que anuncia su nombre. Se entiende mejor vista de una punta a otra que pieza a pieza, y ese es el mejor consejo que te podemos dar aquí.